Opinión
La fiebre del Gin & Tonic
Por Dani Meroño

Esta va a ser una columna de mucha ‘altura’ por dos razones: por su contenido y porque me encuentro a 10.000 metros de altitud volando de regreso a Bogotá después de mis vacaciones navideñas en España.
Como todos los años, he disfrutado de la amplia gastronomía de mi país que, aunque azotado por la enorme crisis en la que se encuentra, no deja de estar al día y cuidar el ámbito culinario.
Hablando de tendencias, hay algo que está realmente de moda y no falta en ninguno de los restaurantes y bares de nivel de toda la Península Ibérica: se trata del Gin & Tonic. La historia de este famoso combinado tuvo origen en India, cuando a un oficial del Ejército Británico se le ocurrió mezclar una gaseosa –que habían llevado hasta allá por su alto contenido de quinina– llamada tónica e inventada en 1783 por el alemán Johann Jacob Schweppe, con el trago favorito de los ingleses: la gin.
Varios siglos después, esta mezcla se convirtió en el estandarte de las bebidas premium en todo el mundo.
Es increíble la evolución que han tenido las ginebras en los últimos años, sobre todo si miramos la cantidad de nuevos matices que podemos encontrar en las notas de cata de dicho destilado.
Existe desde el clásico enebro hasta romero, tomillo, regaliz, diferentes cítricos, canela, pimienta, clavo, azahar y una lista interminable que hace que cada día el mundo de las ginebras sea más interesante.
Por otro lado, también la tónica ha evolucionado de manera interesante: existen ya en el mercado refrescos con aromas a jengibre, cardamomo, agua de rosas, limón kafir etc., propias de cada una de ellas, eso sí, sin olvidar la típica indian tonic.
Se preguntarán ustedes cuándo es el mejor momento para tomar un buen Gin & Tonic. Pues la respuesta es muy fácil: cuando más le apetezca. Como aperitivo antes de una comida, como digestivo después de un almuerzo, a media tarde durante una charla de amigos, o por la noche en plena reunión en casa para acompañar tapas. Creo que a partir de ahora me voy a poner en la tarea de crear algunos platillos para maridar con diferentes combinados de ginebra y tónica: seguro que va a ser divertido.
Así que dejemos a un lado de vez en cuando el tan adorado whisky escocés o el caribeño ron y hagamos una inmersión en el mundo de los Gin & Tonics para refrescarnos el alma, sobre todo si nos encontramos en una paradisíaca playa con los pies metidos en el agua.
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