Nada peor que partir un huevo para echarlo a la sartén y que esté podrido; pues el olor será imposible de soportar. Siga los pasos y evítese malos momentos. El primer paso es alistar un vaso lleno de agua fría y allí sumergir el huevo. Si está fresco, se hundirá y quedará en posición horizontal en el fondo. Y si ya lleva varios días se inclinará hacia una posición vertical. En ese punto todavía se puede consumir. Pero jamás consuma un huevo si al echarlo en el vaso flota inmediatamente. Esto indica que está en descomposición. Otras formas de saber si está fresco: * Coja el huevo y muévalo con algo de fuerza hacia arriba y hacia abajo. Si siente que el interior se mueve es porque no está fresco. La clara del huevo por su textura espesa protege la yema y no permite tal movimiento cuando está en buen estado. * Parta el huevo común y corriente; si nota que la yema se desplaza hacia algún lado apartándose de la clara es porque no está fresco. En condiciones normales la yema se mantiene en el centro. Importante * Recuerde que los huevos pueden durar hasta un mes en la nevera; y una vez cocidos, hasta por una semana. * Lo recomendable es mantenerlos en la nevera pero procure conservar la caja de cartón que traen para que no absorban olores de otros alimentos.
Por CocinaSemana.com
Prepare esta receta para su próximo menú y acompáñela con el vino de su elección. Nosotros le recomendamos un sauvignon blanc.
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