* El frito siempre debe flotar en la grasa para que su cocción se realice de manera uniforme y no quede blando y grasoso, y al contrario obtenga crocancia. * Cuando prepare fritos recuerde estar moviendo con cuidado los alimentos para que no se doren por un lado únicamente; para ello utilice la espumadera o una espátula. * Un trozo de pan duro o unas hojitas de perejil pueden ayudarle a absorber los aromas intensos. Tenga cuidado con las salpicaduras y apártelos al momento de sacar de la sartén lo que está fritando. * En la medida de lo posible no reutilice el aceite y menos cuando haya fritado alimentos que suelten pequeñas porciones con el tiempo se queman fácilmente. * Frite los alimentos en grupos y cuando vaya a incluir nuevos ingredientes espere a que el aceite esté a la temperatura ideal. La mejor señal de que no está en el punto exacto es que tiene espuma, en ese caso deje que se caliente más. * Si no cuenta con un termómetro tome un trozo de pan y agréguelo; si se dora rápidamente es señal de que el aceite está en su punto. * Tenga en cuenta que los alimentos que echará a la sartén están bien secos. Recuerde que el agua hace que el aceite salpique. El pescado o la carne que conservan humedad pueden pasarse antes por un poco de harina. * Para escurrir los alimentos utilice papel absorbente. * No agregue aceite nuevo al viejo. Úselo hasta su saturación y renuévelo. Si va a guardar aceite, límpielo antes pasándolo por un colador con un papel absorbente. Temperatura * Fritura caliente. 160 a 175 grados. Para todos los fritos rebozados. * Fritura muy caliente. 180 grados. Para papas, croquetas y preparaciones que requieren freírse rápidamente y que deben tomar color.
Por CocinaSemana.com
Prepare esta receta para su próximo menú y acompáñela con el vino de su elección. Nosotros le recomendamos un sauvignon blanc.
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